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Bajar la probabilidad de IA en un informe: ejemplos de antes y después

Las frases de un informe que disparan la probabilidad de IA, comparadas en antes y después, y cómo dejarlas más naturales y con voz propia.


Pasas por el detector un trabajo de clase o un informe del trabajo que has escrito tú de principio a fin, y la cifra sale más alta de lo que esperabas. Pasa más de lo que parece, y la razón es sencilla: el informe es un género con la forma ya decidida. Las frases se aplanan y las mismas fórmulas vuelven una y otra vez. Abajo van los casos que más se repiten, comparados en antes y después.

Por qué un informe puntúa alto

Las herramientas de análisis miran la uniformidad en la longitud de las frases, lo previsible que resulta la siguiente palabra y la repetición de conectores de manual. Un informe reúne esos tres rasgos sin querer. Cómo se lee la puntuación está explicado en el detector de IA, y viene bien leerlo en paralelo.

Patrón que salta a menudoMotivo
Todas las frases miden casi lo mismoSin ritmo, el texto suena mecánico
"Además", "por lo tanto" en cada párrafoLos conectores se vuelven previsibles
Solo generalidades abstractasFaltan casos concretos y cifras

Antes y después, con ejemplos

La clave no está en reescribir la frase entera, sino en añadirle concreción y ritmo.

  • Antes: "El presente estudio ha analizado diversos factores, lo que ha permitido obtener resultados significativos."

  • Después: "En esta encuesta comparé tres cosas: precio, accesibilidad y horas de uso. En las horas de uso salió justo lo contrario de lo que esperaba."

  • Antes: "Por lo tanto, cabe afirmar que la protección del medio ambiente es de suma importancia."

  • Después: "Al final, proteger el medio ambiente también es una cuestión de dinero. Lo que no se reduce ahora se paga después, y más caro."

¿Se nota la diferencia? En la versión de después aparecen elementos concretos y se mezclan frases cortas con frases largas: vuelve la respiración de una persona.

En qué orden conviene corregir

  1. Mete uno o dos casos o cifras que hayas observado tú.
  2. Parte una frase larga en dos frases cortas.
  3. Recorta los conectores de manual y añade una frase con tu propia valoración.
  4. Al final, comprueba el resultado en el detector de IA y, si algún tramo sigue sonando rígido, pule la redacción con el humanizador.

El objetivo de todo esto no es engañar a una cifra, sino conseguir un texto donde se vea mejor lo que piensas. De paso, el informe resulta más convincente para quien lo lee.

Probabilidad de IA orientativa: el resultado no es un veredicto, sino un indicador de referencia; la última palabra la tiene quien escribe, con el contexto del texto delante.

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